La anemia es una afección en la que el cuerpo no cuenta con la cantidad suficiente de hemoglobina en la sangre. La misma puede estar acompañada con un déficit en la cantidad de glóbulos rojos presentes en el torrente sanguíneo, aunque es erróneo considerar que esta relación sea mutuamente inclusiva, ya que pueden existir casos de anemia con un conteo normal de glóbulos rojos. Por tal razón, existen diferentes tipos de anemia dependiendo de qué cause la falta de glóbulos rojos en la sangre o que impida su correcto funcionamiento, aquí veremos algunos de ellos

Anemia ferropénica

Este tipo de anemia está relacionada con un déficit de hierro existente y que no permite al cuerpo producir hemoglobina en cantidades suficientes para su correcto desempeño. Los efectos de los niveles bajos de hemoglobina se pueden observar en la reducción del tamaño de los glóbulos rojos, así como una disminución en la obtención de oxígeno por parte de los músculos.

Entre las personas más propensas a sufrir de este tipo de anemia tenemos a los niños menores de 3 años y a las mujeres en etapas previas a la menopausia. Las causas de esta patología son una dieta que no incluye los niveles necesarios de hierro para niños y la cantidad abundante de los períodos previos a la llegada de la menopausia.

Anemia por deficiencia de vitamina B12

Esta clase de anemia tiene el efecto contrario sobre los glóbulos rojos que la falta de hierro, ya que la deficiencia de vitamina B12 hace que nuestros organismos produzcan glóbulos rojos más grandes que su tamaño normal, lo que impide su transporte a través del sistema circulatorio. Asimismo, la deficiencia de vitamina B12 en el organismo causa que los glóbulos rojos tengan la tendencia a morir más rápido.

Las personas mayores se encuentran entre los más propensos a desarrollar condiciones que no les permita absorber la vitamina B12 de forma correcta y por ende ser más susceptibles a este tipo de anemia. Sin embargo, la causa principal de la anemia por deficiencia de vitamina B12 es la inexistencia de una proteína llamada factor intrínseco, la cual ayuda al cuerpo a absorber este tipo de vitaminas. La causa de la falta de dicha proteína puede tener origen genético o simplemente una respuesta autoinmune. En dado caso, la poca o casi inexistente producción del factor intrínseco deriva en anemia perniciosa, la cual tiene otro tipo de repercusiones en el organismo como la perdida de la memoria.

Anemia por deficiencia de ácido fólico

Gracias a la deficiencia de ácido fólico, nuestro cuerpo produce glóbulos rojos de tamaño más grande que el normal, al igual que con el caso de la vitamina B12. Entre las causas más comunes de esta clase de anemia está el llevar una dieta no balanceada y que no incluya una ingesta normal de alimentos que contengan ácido fólico. De igual manera, es importante destacar que nuestros organismos no suelen almacenar el ácido fólico durante mucho tiempo como el resto de los nutrientes, por lo tanto es importante incluir esta vitamina a nuestra dieta.

Estas son las causas más comunes y los diferentes tipos de anemia que pueden afectar nuestro cuerpo.