Terapéuticamente, los masajes son una herramienta que siempre se han usado para neutralizar las dolencias y los malestares de las personas. El proceso evolutivo de este se ha desarrollado conforme también se han dado cambios y necesidades en la sociedad pero, básicamente, lo que se busca con su aplicación, es bajar los niveles de estrés retenido en lugares del cuerpo como la espalda, los hombros y la cabeza.

En este artículo podrás conocer los tipos de masajes más populares que le puedes pedir a cualquier terapeuta.

Masaje sueco: es uno de los tipos de masajes más usado porque es conocido como el masaje de relajación básico. Estos masajes relajan y también, eliminan las tensiones musculares e inducen una mejor circulación sanguínea y linfática. Se basa en cinco movimientos: ffleurage, petrissage, tapotement, fricción y vibración.

Masaje del tejido profundo: el objetivo principal es acceder a las capas más profundas del tejido muscular y la fascia. Reducen los dolores y las inflamaciones y son aplicados para la rehabilitación de lesiones. Se recomienda combinar con otros tipos de masajes aunque puede llegar a ser muy dolorosos.

Terapia de puntos: con esta terapia los especialistas buscan en los músculos y en los tejidos conectivos nudos fibrosos  dolorosos para aliviar cualquier tipo de malestar. Incluso se pueden aplicar en zonas diferentes a la espalda. Suelen ser muy dolorosos.

Masaje deportivo: los especialistas los suelen utilizar antes y después de practicar algún deporte para comenzar la etapa de calentamiento corporal y para aflojar los músculos. En caso de rehabilitaciones, para mejorar el rendimiento y la flexibilidad física y para un balance muscular optimo, estos masajes son ideales.

Masaje prenatal: ayudan a aliviar los malestares producidos en el embarazo. Ayudan a mejorar las condiciones del parto, lo que puede desencadenar en una labor de parto más fácil y sin complicaciones. También pueden ser aplicados luego del nacimiento del bebé para ayudar a la madre a equilibrar su cuerpo y a cuidar mejor al infante.

Masaje de aromaterapia: estas sesiones combinan los masajes con la aromaterapia. Los aceites esenciales juegan un papel muy importante ya que serán aplicados en la piel para poder hacer el masaje. Con esto, el ambiente es impregnado del aroma, activando el olfato del cliente. Los especialistas señalan que estos masajes reducen el dolor y las infamaciones, al mismo tiempo que mejorar el humor, la digestión y la congestión nasal.

Masajes con piedras caliente: es una gran opción para las personas que sufren de insomnio y de dolores musculares. Se utilizan basaltos calientes que actúan como sedantes y que sirven para producir una sensación de relajación y tranquilidad.

Reflexología en los pies: los especialista en esta práctica, son partidarios de que cada zona del pie corresponde a un lugar del cuerpo. Por lo tanto, para tratar cualquier malestar, presionan el punto específico en el pie que actúa como espejo de la zona que se vaya a tratar. También, se practica en reflejos de la mano y las orejas.

Aquí mostramos los tipos de masajes más populares que se pueden solicitar en una sesión terapéutica, lo que cada quién elija debe ser en base al grado de molestia o dolor que tenga.